sábado, 10 de enero de 2009

¿hombres violados por mujeres?

Por Yadira Leyva León Estudiante de cuarto año de historia de la Universidad de La Habana


La sociedad humana casi desde su inicio ha establecido reglas para el desarrollo de sus relaciones sociales, entre las que se encuentran: las diferencias entre hombres y mujeres. Estas disparidades han situado a la mujer en un plano inferior respecto al hombre. Las diferentes culturas existentes en el mundo han producido y reproducido esta situación haciendo no solo que la mujer se resigne a su condición, sino que la asuma como verdadera, justa y la reproduzca en planos tan personales como la casa y la educación de sus hijos (hembras o varones); indicándoles a cada uno el lugar que le toca en la vida, que puede resumirse a palabras cotidianas como: “los hombres son para la calle, las mujeres para la casa”. La inferioridad femenina se ha justificado en construcciones sociales que ha devenido en reglas fuertemente arraigadas en le imaginario popular; ejemplo: la debilidad física de la mujer se ha institucionalizado, ya que la educación que se les da, es para que sean frágiles, refinadas dóciles, y aunque la sociedad ha cambiado mucho, en el plano popular, aunque con matices, es un esquema que se continua reproduciendo.
Si el machismo ha acarreado problemas al “sexo débil” durante milenios, el “sexo fuerte”, también carga con sus propios siglos de exigencias sociales, de fortaleza, masculinidad al cien por ciento y cero de posibilidades.

En la actualidad continúa dándose un fenómeno que comenzó hace ya mucho tiempo: la violación, que según el diccionario es “… delito contra la honestidad consistente en tener conjunción carnal con una mujer, sin la concurrencia de la voluntad de esta”. Efectivamente las víctimas en potencia han sido las mujeres y los perpetradores los hombres. En mi opinión es una de las consecuencias de la construida debilidad femenina. El cuerpo de la mujer ha sido un terreno a conquistar, solo que con el tiempo han variado las manifestaciones de esta conquista pues los métodos han sido los mismos: ganarla u obligarla, lástima que esta ultima haya crecido en número y violencia. La historia de estas ancestrales diferencias han dado a los perpetradores aunque no lo suman así, un arma poderosa a cometer estos actos, la debilidad de la mujer esta grandemente enraizada en la ideología de cualquier ser humano y un violador en su desorden mental, además de un deseo convertido en obsesión, ve debilidad.
Pero, ¿qué pasaría si los roles dentro de un acto de violación se invierten, si la mujer fuera la perpetradora y el hombre la víctima? ¿Cómo asumiría la sociedad esta bifurcación dentro de las relaciones establecidas entre hombre y mujeres?
Fuentes muy recientes dan a 1982 como el año en que la comunidad médica y sicológica pudo conocer mediante el estudio de Sarrel y Masters, el primer informe sobre casos donde la mujer era la practicante de la violación; aunque existen otras fuentes que han registrado casos antes de esa fecha. “La injusta falocracia ha establecido roles de conductas estigmatizados en los seres humanos. Se cree que solo la mujer puede ser víctima de una agresión sexual, pero la realidad escondida en los cuerpos masculinos es otra. La cultura machista se ha convertido en un arma de doble filo para los hombres, sobre todo en los casos de violación, porque les imposibilita la superación de un hecho de esa naturaleza”. El hombre violado por una mujer sufre los mismos síntomas que la víctima del sexo contrario, aunque la frustración, la inseguridad, la desconfianza, los trastornos de sexualidad que vienen después de la violación en los hombres son el doble por la carga social que se les acecha. Cuando son violados por hombres suelen dudar de de su orientación sexual, pero cuando son violados por mujeres la situación cambia por completo. Su hombría ha sido ultrajada por el ser inferior, el débil, al que ellos han dominado durante demasiado tiempo. Esta situación trae confusión que acarrea vergüenza y silencio, vergüenza por lo anteriormente dicho y silencio por no romper esa imagen que se tiene de los hombres, por lo que muchos prefieren callar antes de ponerse en evidencia.
Los medios masivos de comunicación también han hecho eco de la interpretación machista de estos acontecimientos. En la prensa las noticias de violación, cuando la mujer es la víctima, la información trae una gran carga de lástima y se suele pedir “el cese de estos brutales actos contra las mujeres”. La situación cambia cuando se invierten los papeles. Las noticias de hombres violados por mujeres son tratadas con cierto sentido humorístico, entrecomillado palabras como pobre, víctima y violado, al referirse al hombre. Esto trae a colación pregunta ¿Cómo es que las mujeres hacen para violar a los hombres si en el imaginario popular violar es penetrar sin consentimiento y biológicamente la mujer no esta hecha para penetrar, sino para ser penetrada? Pues bien los métodos iniciales son los tradicionalmente utilizados por los hombres; a punta de pistola, drogas, golpes para desmayar. La erección voluntaria en estas circunstancias no se da fácil, aunque hay casos en que sí, pero en los publicados lo utilizado generalmente por estas mujeres, es obligarlos a tomar Viagra o frotar en el falo que provocan la erección.
Se dice que la violación es disfrutada por el hombre porque es una mujer la que le hace el sexo aunque sea obligado, porque el hombre es una máquina de sexo que responde ante cualquier situación y la disfruta igual que una erección normal. Este criterio suele ser el más generalizado, opinión que hasta los mismos hombres que han sufrido estos eventos pueden asumir y crearse toda una venda de satisfacción en su cerebro para seguir viviendo, en fin la mente domina el cuerpo y si ellos mismos se repiten que no fue una violación, se lo creen y la mentira se convierte en verdad en sus mentes. Esta situación no se da por casualidad, sino porque en la carrera del machismo, las obligaciones sociales del “macho” le van pisando los talones para juzgarlo ante cualquier tipo de debilidad.

La mujer puede ser tan mala, buena, fuerte o débil como el hombre. A estos hombres suelen llamarlos “hombres con el carácter demasiado afable”, “marido sumiso” (este se debe a que también las violaciones se dan dentro del matrimonio aunque aquí es más frecuente el maltrato sicológico o el chantaje emocional que el daño físico), también se les llama “flojos” entre otros calificativos que pueden llegar a ser mas groseros. A las mujeres que cometen estos actos se les acusa que buscando la igualdad con los hombres reproducen hasta sus lados oscuros. No se trata de simple imitación a los hombres; en su incesante lucha por la igualdad social la mujer ha tenido que demostrar que puede hacer tareas que hasta ese momento solo estaban destinadas a los hombres, pero eso no significa que violar a los hombres sea una imitación. Es simplemente la muestra de que hombres y mujeres somos seres humanos y tenemos lados buenos y malos; el impulso de obligar al sexo opuesto a tener relaciones sexuales por obligación no es privativo de los hombres, sino de todo ser humano con órdenes y desordenes en su cerebro. Estos casos se han ido incrementando y muestra de ello es el surgimiento en Internet de sitios de atención a hombres con este problema u otros, ejemplo es el sitio “La marcha Masculina”, donde los hombres consultan a especialistas, hablan de sus penas y buscan ayuda. La violación de hombres es tan seria como el caso contrario y se hace la igualdad de tratamiento por parte de la justicia y la sociedad.

3 comentarios:

SALGADO dijo...

yo se de un hombre que fue violado por una mujer cuando tenia 25 años y pesaba 74 kilos, y para los que no crean que esto pueda pasar les puedo decir que si bien una mujer no tiene nada natural con que penetrar es muy facil para ella acomodarse, habiendo un pene erecto, el cual fue estimulado por ella provocando una ereccion instantanea, y totalmente ajena a la voluntad del hombre, asi que en vez de penetrar, y disculpando la expresion ya que no encuentro otra palabra para describirlo, como que se lo traga con la vagina, ya bien acomodandose y tirando el hombre encima de ella y solo ella moverse, y mas simple aun, es empujandolo sobre una cama, subirsele encima y jinetear hasta hacerlo ejecualar - sosteniendolo fuertemente de los brazos en las dos posiciones.
En primer lugar, perfectamente una mujer puede tener el mismo peso o ser mas pesada que un hombre y en segundo lugar, puede, sin ningun tipo de arma acosarlo solo con su determinacion, como la de una bestia en celo y desenfrenada, el hombre nunca esta preparado para una cosa asi y especiamente si ha tomado alcohol y si esta sin todas sus fuerzas, confuso e inhibido por la humillacion que esto le produce. Pues si, hay muchos monstruos femeninos capaces de dominar a un hombre.

SALGADO dijo...

Aclaro que quise decir EYACULAR en vez del garabato que es ejecualar y ademas me gustaria incluir tambien, que hubieron mas factores que hicieron posible que esa mujer lo violara, no solo su cuerpo, si no que su espacio y sus derechos, ya que ella entro en el dormitorio (sin haber sido invitada, sin la situacion haber sido provocada por el en absoluto) donde el estaba cambiandose de ropa y ella le bajo el calzoncillo asi el quedando como amarrado a la altura de los tobillos por los pantalones que se estaba sacando mas el calzoncillo, entonces esto, quitandole movilidad - todavia hay mas detalles de ese hecho tan ingrato y al que le interese le puedo agragar mas - y sin dejar de lado lo peor de todo, que es el trastorno mental y emocional que eso dejo en este hombre.

Oscar Duarte dijo...

EN GENERAL HAY HOMBRES ABUSADOS SEXUALMENTE POR MUJERES EN MAYOR PROPORCION QUE MUJERES, LO QUE OCURRE ES QUE LAS MUJERES SON MAS ESCANDALOSAS QUE LOS HOMBRES. LOS VARONES POR TEMOR AL ESCANDALO, AL PREJUICIO Y OTRO TIPO DE DAÑO, NO HACEN LA DENUNCIA, ADEMAS DE NO CAER VICTIMAS DE UNA SEGUNDA VIOLACION EN EL PERITAJE.