jueves 5 de enero de 2012

Estudio sobre feminismo, violencia, sexualidad, paternidad y migración en Cuba



Por Fernando Rodríguez Sosa / 30-12-2011

Feminismo, violencia, sexualidad, paternidad y migración, son los temas estudiados por Julio César González Pagés en un libro que, fruto de más de una década de investigaciones, aborda sensibles problemáticas del mundo contemporáneo. Se trata del volumen titulado Macho, varón, masculino. Estudios de masculinidades en Cuba (Editorial de la Mujer, 136 pp.).


Mediante una metodología interdisciplinaria, desde la sociología, la historia y la antropología, esta obra se propone, y logra, incentivas la reflexión y el debate. Un libro que, en cinco capítulos, con rigor científico y ameno discurso, despierta el interés de los lectores sean o no especialistas en los asuntos tratados.

¿Hombres feministas? ¿De dónde viene la “honra masculina”? ¿Los hombres se cuidan? ¿Masculinidad o violencia o violencia de la masculinidad? ¿La violencia es una cualidad propia de los hombres?... He aquí algunas de las interrogantes a las que Julio César González Pagés, con profundidad y precisión, responde en estas páginas.

Al responder una de esas preguntas --¿qué es la violencia de género?--, el autor, diáfana y claramente, afirma:

Sí, la violencia es el recurso que sirve al hombre para implementar el patriarcado, teniendo a los modelos hegemónicos de masculinidad como medios a para desarrollarla. A través de ella, los hombres reafirman su posición dominante en las relaciones de poder respecto a las mujeres, y con los otros hombres que no cumplen las exigencias de su contexto socio-cultural.


Las desigualdades de poder entre hombres y mujeres son la base fundamental de la violencia de género. Esta relación, marcada por la inequidad, afecta mayoritariamente a las mujeres, que se convierten en las víctimas principales de los episodios vinculados a la violencia de género.

Doctor en Ciencias Históricas, Julio César González Pagés (La Habana, 1965), quien ejerce la docencia en la Universidad de La Habana, es coordinador general de la Red Iberoamericana de Masculinidades y consultor de la Organización de las Naciones Unidas para temas de masculinidad y violencia en América Latina.

Autor de una amplia bibliografía, publicada dentro y fuera de la isla, entre sus libros se encuentran El feminismo cubano en el siglo XIX ¿tendencia o movimiento? (2001); En buscan de un espacio: Historia de mujeres en Cuba (2003), Premio Pinos Nuevos 2002, y Emigración de mujeres gallegas a Cuba: Las Hijas de Galicia (2003). Ahora, Macho, varón, masculino. Estudios de masculinidades en Cuba, propone una enriquecedora mirada a un universo complejo y desconocido. A ello se refiere el investigador Yonnier Angulo Rodríguez, cuando afirma:

El recorrido que nos ofrece Julio César González Pagés a través del libro, en realidad se convierte en una aventura llena de descubrimientos en torno a aspectos de nuestras vidas, que quizás nunca nos hemos cuestionado. El autor, fiel representante y luchador incansable feminista, nos propone desmontar viejas creencias acerca de este movimiento social y validar su variante en Cuba, desnaturalizar ese mal que tanto aqueja al planeta y del cual no estamos ajenos: la violencia; desmitificar mitos acerca de la sexualidad masculina, reflexionar acerca de la manera cómo educamos a nuestros hijos/as y mostrar otras realidades de hombres que migraron a nuestro país y el proceso donde sus masculinidades se insertaron en la sociedad cubana.


Macho, varón, masculino. Estudios de masculinidades en Cuba despertará el interés y la curiosidad de numerosos lectores. Un libro que enriquece las investigaciones de las ciencias sociales de la isla relacionadas con el tema objeto de estudio. Mas, igualmente, una obra en que Julio César González Pagés invita a reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro de los hombres cubanos.

Ver en http://www.trabajadores.cu/news/20111230/256672-macho-varon-masculino?quicktabs_3=0

lunes 2 de enero de 2012

Masculinidades en jóvenes pinareños: ¿En busca del nuevo hombre?



El libro Macho varón masculino. Estudios de Masculinidades en Cuba(Editorial de la Mujer, 2011) el más vendido en el año 2011 en Cuba

Escrito por Mayra García Cardentey


"Sé hombre", "no llores", "no tengas miedo", "no muestres debilidad", "no te dejes dominar por las mujeres", "no seas homosexual", se escucha una y otra vez, por décadas, por siglos, de legitimación del modelo de "macho, varón, masculino" tradicional.


Hoy Cuba percibe aires de cambio, aunque sutiles y a la vez in crescendo, del patrón de masculinidad hegemónica ancestralmente reconocido y modificado por otras maneras de asumir las relaciones intergénero.Según estudiosos del tema pertenecientes a la Red Iberoamericana de Masculinidades, los avances de las mujeres en la igualdad de oportunidades y derechos, la reconformación del universo familiar, la redefinición del ámbito laboral para ambos sexos y los diversos posicionamientos sobre identidades sexuales, traen a la palestra repensar las virilidades, como las diferentes vías por las cuales posesionarse los hombres en su identidad de género.


Una muestra de estas transformaciones se percibe en estos días en el comportamiento de muchos jóvenes que incorporan desde temprana edad concepciones de género. Pero, a pesar de ello, cohabitan aún, fuertes creencias y actitudes patriarcales, tanto de muchachos como muchachas, que impiden una mayor convivencia con otros tipos de masculinidades que las usualmente representadas.


Con 40 jóvenes entre 18 y 35 años, de ambos sexos, diferentes zonas residenciales, estudios escolares, identidades sexuales y formaciones psicofamiliares... conversó Guerrillero para debatir sobre el tema de qué es ser hombre hoy día.Ser hombres... ¿problema de hombres?Aun cuando hace décadas el mundo dialoga sobre la llamada "crisis de la masculinidad hegemónica", es decir, aquella estipulada por generaciones para el "correcto comportamiento varonil", en Cuba no puede considerarse aún un aspecto mayoritario dentro del debate público.


En el país, especialmente en nuestra provincia, con una preponderancia de la zona rural y, por tanto, de fuertes convicciones tradicionalistas, la educación de los hijos tiene todavía características sexistas en la diferenciación de roles, desde los colores para las ropas de los infantes, hasta los juegos y comportamientos en edades ulteriores. Todo ello referenciado claramente en nuestro grupo de entrevistados.


A los niños se les depara el papel de "no llorar", "defenderse a toda costa", "ser duros, machos", mientras para las chicas les queda el de ser procreadora, "flor bella y delicada", dueñas de los quehaceres domésticos.Pero estos dogmas y actitudes aprehendidos han influido tanto en hombres como mujeres, siendo a veces estas últimas, como demuestran investigaciones recientes, quienes se encargan de transmitir estos patrones machistas de generación en generación.


De ello fue muestra, en varios acápites, el cuestionario aplicado.Cerca del 50 por ciento de los jóvenes varones encuestados admitieron estar cómodos en la mayoría de las ocasiones, con el rol que se les ha otorgado como paradigma de la estructura patriarcal, aunque flexibilizan criterios en papeles tradicionales con los que no están de acuerdo, como el ser padres, proveedores económicos y compartidores de las tareas del hogar.Por otra parte y sorprendentemente, más del 50 por ciento de las chicas entrevistadas, coinciden con algunas características otorgadas a los hombres como las de principal sostén de la casa, encargado de las "tareas duras", de la protección del hogar, decidor, mediador y solucionador de los conflictos y guía de la relación.


De aquí, que, a pesar de reconocer hoy en la sociedad disímiles maneras de asumir la masculinidad por los jóvenes, tanto en formas de vestir, cumplimiento de responsabilidades domésticas, proyección física y espiritual, asunción de preferencias sexuales, estéticas y culturales..., prevalece la construcción androcéntrica de colocar al varón en el eje de todo. Con dinero y sin dinero... ¿sigo siendo el rey?Uno de los principales vericuetos que entorpece las relaciones entre géneros y la asunción de diferentes masculinidades, es el tema de la distribución del trabajo y la dependencia monetaria entre hombres y mujeres.


Más del 65 por ciento de los consultados, con equitativa proporción entre hombres y mujeres, convinieron en estar "más a gusto" con dirigentes masculinos que con femeninas. Adjetivos como "más fuertes", "decididos", y que "logran implantar mayor respeto", "ejercen mayor autoridad" fueron expresiones esgrimidas de manera claramente tradicionalista a favor de los primeros."Mano blanda", "a veces demasiado extremistas con tal de hacerse respetar", "más débiles", conformaron parte de los cuestionamientos en contra de las féminas, muchos de estos puestos en el tapete, contradictoriamente, por las de su mismo género.


En otro aspecto, en el plano de las relaciones de dependencia y/o equidad económica en la pareja, cerca del 90 por ciento de los encuestados masculinos reconocieron sentirse "incómodos" cuando la mujer corre con todos los gastos.Hoy día aunque se asume con más asiduidad el pago a la "americana" (que cada parte abone su consumo o que paguen en dependencia del caudal poseído por cada cual en el momento en cuestión), es muy poco común que los chicos permitan que su acompañante corra con todos los pagos, es una manera de traicionar su virilidad. Incluso cuando esto sucede, la muchacha "le pasa" el dinero al chico, para que al menos, "de cara a los demás", parezca que es él quien paga.


Pero, por si esto fuera poco, las propias mujeres ayudan a afianzar este rol. El 67 por ciento de las entrevistadas reconocen que se sienten seguras y protegidas si tienen de compañero a hombres con una mayor solvencia económica que ellas. "Nadie puede estar conmigo de gratis", "puedo ayudar con dinero, podemos compartir gastos, pero no mantengo a ningún hombre" fueron algunos de los criterios, y so pena de lo que se pudiera pensar provinieron de féminas de diferentes niveles escolares y socioeconómicos.Para ambos géneros, los hombres que asumen estas posturas son catalogados como "chulos" o "mantenidos".


Se le otorga de manera tradicional y machista, el papel de principal proveedor de la casa y la pareja al hombre, con el cual, la mayoría de los interpelados están conformes o al menos, acostumbrados.De ayudantes en casa a bacanes de la vida...La gran mayoría de los consultados coincide en que ambas partes deben colaborar con las tareas del hogar, mas el desempeño rector en las mismas todavía se otorga a la mujer. Con mayor prevalencia en los jóvenes por encima de los 30 años, se definieron criterios tales como "los hombres pueden auxiliar", pero "ellas siguen con el mayor peso en las labores domésticas". Estos criterios lo confirman las propias muchachas, "ellos ayudan, pero no lo hacen igual que nosotras. Prefiero después de todo, hacer las cosas yo, para no ir detrás arreglando lo que hizo".


En este sentido, aún predominan en los jóvenes las diferenciaciones en cuanto a las tareas que cada género puede y debe emprender en el hogar: las muchachas para las de higiene y los muchachos para el mantenimiento de la infraestructura.Masculinidad y proyección sexual...Para los hombres, especialmente los más jóvenes, la sexualidad es un elemento que potencia su personalidad y virilidad, y a la vez un aspecto de sufrimiento y agonía, al "no desempeñar bien su papel". Y aun cuando todavía en la actualidad ejerce un peso fundamental en las relaciones de pareja y en la afirmación de "macho", se percibe en los más jóvenes una experimentación de acciones de mayor riqueza espiritual en su vida íntima.


De ahí que no solo se tomen posturas más sensibles y variadas en los roles de pareja, sino que en la proyección estética se asuman apariencias que antes estaban permitidas solo a mujeres, sin que esto signifique un cuestionamiento de su masculinidad, o al menos la tradicionalmente concebida.


Ellas, entre el amor y el maltrato




Camiseta de la campaña contra la violencia a las mujeres en Cuba realizada por la Red Iberoamericana de Masculinidades (RIM)


Por Yalina Gómez Cañizarez.


Aunque durante el noviazgo de ocho meses, manifestó un poco sus celos irracionales, Alicia creyó que podía cambiar las cosas. Tenía apenas 15 años de edad cuando no avizoró las señales: nada de realizar mandados, acompañar a su madre o hermana a algún sitio, ni limpiar el portal de la casa. Sin él no podía asomarse a la calle. Poco después le impidió continuar sus estudios y para asegurarse le rompió el expediente escolar. Pero ella aceptó el matrimonio tras el sueño de llegar virgen al altar.

Le esperaba un año amargo. Encierro, discusiones, gritos, golpes, imposiciones, sufrimiento, desesperación, miedo, aburrimiento. “Mi madre iba a verme y lloraba. No comprendía cómo aguantaba estar entre las paredes de una casa. Le decía que estaba así porque quería, pero en realidad tenía miedo de que intercediera y saliera lesionada”.


Una cuestión de poder


“En un mundo signado por las inequidades, las desigualdades y las discriminaciones de todo tipo (…), la violencia resulta un eje transversal de las relaciones sociales, utilizada como un vehículo para la obtención y el mantenimiento de un poder que convierte en sujetos dominantes a unos pocos y subordina a la gran mayoría”, afirma Julio César González Pagés en su libro Macho, Varón, Masculino. Estudios de Masculinidades en Cuba.


Entre las expresiones de la violencia, la más cotidiana en las sociedades es la que afecta a las féminas, según apuntan los estudios. La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de la Organización de Naciones Unidas, aprobada en 1993, la define como todo acto de violencia de género que tenga o pueda tener como resultado, un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, incluidas las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública como en la privada.

La violencia contra las mujeres tiene mucho que ver con la cultura patriarcal en la cual vivimos. En ella los hombres han ocupado los espacios preponderantes, en cambio las féminas han tenido una situación de sumisión y subvaloración. Ser mujer puede ser la única razón para resultar víctima del fenómeno. No es ni la pertenencia a cierta clase social, ni el ser profesional o no, opina Karelín López, decana de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana (UH) y colaboradora de la Cátedra de la Mujer de la institución. De esta manera, los valores y estereotipos aprendidos son determinantes.

Lo más difícil para enfrentar la violencia es su invisibilidad. Las féminas suelen justificarla, sentirse culpables, ocultarla y, en los peores casos, no la reconocen en sus múltiples expresiones: psicológica, verbal, económica, patrimonial (contra los bienes) y física; no obstante, pueden sufrirla por años y hasta durante toda una vida.

A puertas cerradas


Los resultados más importantes de las investigaciones realizadas en el área de salud en el país evidencian la presencia de violencia intrafamiliar en la comunidad y su incidencia en el espacio doméstico, principal escenario de las lesiones que reciben las mujeres en primer lugar de su pareja, según la socióloga Clotilde Proveyer en su trabajo Los estudios de la violencia contra la mujer en las relaciones de pareja en Cuba: una reflexión crítica.

Entre las causas se encuentran los celos, el alcoholismo, los problemas económicos graves, las frustraciones, el bajo nivel cultural, el machismo. En consecuencia, las mujeres sufren afectaciones físicas, emocionales e intelectuales, predominando la agresión verbal, la sobrecarga doméstica y en tercer lugar el maltrato físico.

No obstante, los resultados de una veintena de trabajos en el período 1994-1999, del Centro de Estudios de la FMC, reportó que las víctimas denuncian al esposo o buscan ayuda institucional en cifras insignificantes.

“Las mujeres con lesiones por golpes de su pareja generalmente no acuden al consultorio. Van a mi casa o me lo dicen cuando me ven en la calle —declara Yara Garzón, médico de la familia en el Cerro, La Habana, hace más de 20 años.

“Tengo una paciente a la cual el esposo le ha roto la cabeza y le ha provocado fracturas, pero lo perdona siempre. Dice que él se arrepiente, es el padre de su hija y que está tratando su alcoholismo. Llevan casi 10 años juntos”.

La doctora Dunia Ferrer, de la Universidad Central de Las Villas, demostró que estos comportamientos abundan además en parejas de profesionales, en las cuales encontró altos índices de agresividad en el estudio que realizó durante 2005-2008. La diferencia estribó en la sutileza pues predominó la violencia psicológica. La ley ampara y la casa ayuda

Nuestro Código Penal en los delitos contra la vida y la integridad corporal, y contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales, la familia, la infancia y la juventud recoge como agravante el ser cónyuge y el parentesco entre el victimario y la víctima hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad.

“Ante una acusación por maltrato físico, las autoridades redactan un acta de advertencia al agresor o lo detienen, depende de la magnitud del delito —explica la abogada Elsa Figueroa, con más de 25 años de experiencia en un bufete colectivo de la capital. Por amenazas puede aplicársele una medida predelictiva que conlleva internamiento hasta un período de cuatro años. Si se le diagnostica una enfermedad como causante de su actitud, de todas maneras es sancionado o va a un proceso de rehabilitación.

“Aquí representamos a la víctima cuando pide el divorcio, pero generalmente no declaran el maltrato como causa. El agresor, por su parte, al solicitar el servicio de defensa, alega que la mujer es culpable de su reacción porque se va de la casa, abandona a los hijos o los atiende mal, y argumentos por el estilo”.

La institución por excelencia para orientar y ayudar a las víctimas de violencia es la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia, que existe en todos los municipios del país.
Myrtha López, Licenciada en Psicología y coordinadora desde hace ocho años de la casa de Plaza de la Revolución, La Habana, afirma que lo que más reciben son casos de violencia psicológica.

“Se acercan mayoritariamente adultas mayores, pero también vienen hombres. Ellas casi siempre llegan porque están deprimidas, se sienten mal y no saben cómo salir adelante. Luego descubrimos que es un caso de violencia intrafamiliar. Aunque ya se visualiza más el fenómeno, la mayoría pide ayuda preocupadas por otro miembro de la familia sin percatarse de su propia afectación”.

Para atenderlas en la institución cuentan con un equipo multidisciplinario, integrado por una psiquiatra de grupo, otra infantojuvenil, una psicóloga, un jurista y dos trabajadoras sociales. En casos necesarios trabajan con oficiales de menores, abogados, personal de educación, la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), especialistas de salud, según hizo saber Myrtha.
A su lado, a pesar de todo

La dependencia económica y emocional fueron causas que explicaron por qué las mujeres permanecen junto a parejas violentas —explica la decana de la Facultad de Psicología de la UH. “La baja autoestima es una consecuencia de este tipo de relación y a su vez un mecanismo del hombre para mantenerla a su lado.

“Luego de una pelea, busca reconciliarse de cualquier manera. Él mismo cree, a veces, que no va a volver a ocurrir, pide perdón, simula ceder el poder, hace sentir a la mujer importante. Ellas, en la mayoría de los casos, están enamoradas o tienen una dependencia y vuelven.

“Por eso se habla del fenómeno como el ciclo de la violencia. Es repetitivo y cada vez más peligroso. Lo que empezó con una agresión verbal o psicológica puede terminar en la muerte”.
Las conquistas

La violencia en Cuba no es tan significativa como en otras naciones latinoamericanas; pero cada día hay más conciencia de que existe.

En 1997, tres años después de que la Organización de Estados Americanos aprobara la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, nació el Grupo Nacional para la Prevención y Atención a la Violencia Intrafamiliar, coordinado por la FMC, como muestra de su preocupación y responsabilidad por el bienestar de las cubanas. Pero lo cierto es que nuestra realidad muestra una contradicción entre su protagonismo en todos los ámbitos y la existencia de valores y relaciones sociales que conspiran en contra de su pleno desarrollo.

En este sentido, las conquistas de las mujeres en el país, como bien señaló la socióloga Clotilde Proveyer, se evidencian en sus éxitos en la vida social, la participación creciente del hombre y otros miembros de la familia en las actividades domésticas y el aumento de los divorcios como muestra de la tendencia de ellas a liberarse de relaciones conyugales que dejaron de tener sentido.

Así sucedió al menos con Alicia, la muchacha con la que comenzamos esta historia. A ella se le ocurrió acudir a la antítesis de la seducción. No se arreglaba para agradarle a su esposo y trataba de parecerle aburrida. Entonces le planteó el divorcio cuando estuvo segura de que le había dejado de importar y lo consiguió. Volvió al fin a la vida. Poco a poco ganó confianza. Se graduó de técnico de nivel medio en computación. Ahora imparte clases en una escuela y disfruta de una relación estable a sus 25 años de edad. Una década atrás, ¿quién lo hubiera soñado?







de la

lunes 5 de diciembre de 2011

Bailando entre machos





El escritor Julio César González Pagés compartió con estudiantes y profesores de la Escuela Nacional de Ballet con un animado dialogo en la presentación del libro Macho varón masculino. Estudio de masculinidades en Cuba.






Por Equipo RIM


El pasado día 23 de noviembre de 2011 tuvo lugar en el Complejo Cultural Residencia de Estudiantes de la enseñanza artística de La Habana, la presentación del libro Macho Varón Masculino. Estudios de Masculinidades en Cuba, organizado por el Instituto Cubano del Libro y la Biblioteca de dicho recinto.

La actividad contó con la presencia de su autor, el Dr. Julio César González Pagés, y de varios jóvenes estudiantes de ballet clásico de la Escuela de Ballet Nacional de Cuba, quienes se interesaron en las temáticas abordadas en el texto presentado. Muchos de los estudiantes se acercaron después de la presentación y compartieron con el autor sus experiencias como jóvenes bailarines clásicos y los prejuicios que existen para este tipo de danza a nivel social.

domingo 20 de noviembre de 2011

Masculinidades en FULL: presentación del libro Macho, Varón, Masculino: estudios de masculinidades en Cuba en la Universidad de La Habana



El autor de Macho varón masculino Julio César González Pagés en la presentación del libro en la Biblioteca Central de la Universidad de la Habana.



Por Dayron Oliva Hernández. Red Iberoamericana de Masculinidades

La Habana/17 de noviembre. En saludo a la jornada por la celebración del Día del Estudiante, y como parte de la 4ta. Edición del Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL), en la Biblioteca Central “Rubén Martínez Villena” de la Universidad de La Habana, el Dr. Julio César González Pagés presentó su última obra que, bajo el sello de la Editorial de la Mujer, lleva por título Macho, Varón, Masculino: estudios de masculinidades en Cuba.

Ante un público de jóvenes universitarios interesados por la temática propuesta, el coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades manifestó su agradecimiento por la invitación, y agregó además el honor que representaba hablar de su obra en el mismo lugar donde se formó como profesional y en el que se encuentra todavía vinculado, compartiendo sus saberes, como profesor de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología.

Debido a la necesidad social de abordar las temáticas de masculinidad y de sistematizar más de una década de estudios, unido a la no existencia de literatura que trate sobre la vida de los hombres, y por el trabajo que por muchos años llevó a cabo con distintos grupos de hombres como dirigentes, profesionales, estudiantes, policías, presos, deportistas, entre otros; advirtió, González Pagés, que resultaron factores que incidieron en la aparición y el porqué de Macho, Varón, Masculino…

Acerca del título de la obra González Pagés declaró que es una provocación, producto del modo en que comúnmente los hombres cubanos definen la masculinidad, y que posee una connotación machista. Asimismo, indicó cómo distintas problemáticas del universo de los hombres y sus masculinidades, que contribuyen lamentablemente a las incomprensiones, las exclusiones, los mitos y las desigualdades para los propios hombres y con respecto a las mujeres; son la base de las temáticas que sobre las masculinidades se abordan en Macho, Varón, Masculino…: feminismo, violencia, sexualidad, paternidad y migración.

Feliz con la idea de que la Universidad de La Habana y su estudiantado sean partícipes de campañas en contra de la violencia de género y que se propongan cambiar aquellos patrones hegemónicos en los modelos populares de ser hombre, objetivos que se hallan en la obra, González Pagés hizo referencia a la campaña Atrévete a ser hombre: el machismo mata, que la Red Iberoamericana de Masculinidades promueve, y que incluye, entre otr@s, a jóvenes estudiantes de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología, así como del Instituto Superior de Diseño (ISDI).

La exposición colectiva de once carteles realizada en este mes de noviembre en la Casa del Alba Cultural, que tratan la denuncia a la violencia que se ejerce contra las mujeres, como una de las acciones de la campaña, unido a la realización de más de 70 audiovisuales de bien público que han sido producidos en el marco de la labor desplegada por la Red Iberoamericana de Masculinidades, han tenido el propósito de involucrar a jóvenes estudiantes en el lenguaje de la ideología de género, con el fin de sensibilizar sobre la equidad de género y la cultura de paz, a partir del audiovisual, el diseño gráfico y la investigación académica.

Por su parte, convencida de que el estudiantado universitario es más sensible a temáticas sociales, la cantante Rochy Ameneiro explicó de su proyecto Todas Contracorrientes y de sus fines, que tienen en Julio César González Pagés y la propia Red Iberoamericana de Masculinidades una decidida colaboración incondicional, y que dio vida a la realización del video clip Contracorriente –nominado a los premios Lucas.

“Tratar de una manera diferente los estereotipos que comúnmente subvaloran la imagen de la mujer en la música y en los medios de comunicación, cuestionando los roles impuestos a ellas; la campaña busca sensibilizar en materia de género”, señaló. A su vez, adelantó que próximamente se iba a llevar a cabo una gira nacional con ese sentido, principalmente por las escuelas de instructores de arte.

Muestra del interés que ha despertado a lo largo del presente año el texto presentado, se originó un debate muy interesante que recogió muchas de las inquietudes de l@s estudiantes, y que están en estrecho vínculo con la experiencia actual y cambiante de l@s jóvenes en correspondencia con las temáticas que se tratan en Macho, Varón, Masculino….

Como bien resumió el Dr. Julio César González Pagés, las problemáticas de género se relacionan con costumbres y prácticas socioculturales que influyen en los mitos e imaginarios de muchos hombres y jóvenes en particular, que en una sociedad con una cultura arraigada al machismo, suscitan relaciones desiguales e inequidades entre mujeres y hombres, así como actitudes homofóbicas, lesbofóbicas y discriminatorias más allá de la opción sexual. “No es asunto de hombres malos y mujeres buenas, sino de hegemonías”, concluyó.

“Gracias a la vida contra el machismo y la exclusión”





Mildred de la Torre, Julio César González Pagés y Lina de Feria durante la presentación, en la Casa del Alba, del libro "Macho varón masculino. Estudio de Masculinidades en Cuba" . En la actividad el autor González Pagés firmó libros para el numeroso público que asistió al centro.


Por: Enmanuel George López

La necesidad de visibilizar el universo intelectual más allá de sus obras, es una petición demandada por el público lector. Tal posibilidad la brinda el espacio “Gracias a la vida” con sitio en la Casa del Alba Cultural, coordinado por la escritora Lina de Feria.

Al mismo, estuvo convidado el jueves 17 de noviembre el escritor e historiador Julio César González Pagés, con su más reciente publicación “Macho, varón, masculino. Estudio de masculinidades en Cuba”, el cual es una propuesta al cambio de la mentalidad y la actitud patriarcal de la sociedad.

La presentación estuvo en la voz de la historiadora Mildred de la Torre quién señaló el éxito del ensayo, en la pasada 20 edición de la Feria Internacional del Libro, además de resaltar su importancia para los estudios de género en temas como el machismo y la discriminación.

González Pagés afirmó que dicha obra era resultado de varios años de estudios sobre esta temática. Desde el título, el autor incita a una revisión del comportamiento cotidiano de los hombres. Definió además su trabajo como: “un granito de arena en el cambio social al que apuesta el país”.

El investigador, quién también coordina la Red Iberoamericana de Masculinidades, agradeció por la oportunidad del diálogo entre autores y lectores, que concede este lugar y del cual la ciudad adolece. La tarde estuvo recreada con la invitación de la poeta Carmen Serrano y el dúo musical Jade.

viernes 11 de noviembre de 2011

Masculinidades cubanas contra la violencia




Foto de “Atrévete a ser hombre: el machismo mata” mensaje central de la campaña presentada, en Cuba, por la Red Iberoamericana de Masculinidades y su coordinador Julio César González Pagés en un acto en la Casa del AlBA Cultural el 10 de noviembre de 2011.








La Habana, 11 nov.- (IPS) Más que la consigna de una campaña, los jóvenes cubanos que se agrupan en la Red Iberoamericana de Masculinidades (RIM) lanzaron un reto. “Atrévete a ser hombre: el machismo mata”, es el mensaje que preside la campaña contra la violencia de género presentada la noche del jueves 10 en la capital de esta isla caribeña.




“Años atrás, era una utopía unir a hombres en una campaña de este tipo”, comentó el historiador cubano Julio César González Pagés, coordinador de la RIM y feminista, al inaugurar una exposición de carteles elaborados por un grupo de estudiantes del Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI), con sede en La Habana.




“Como parte de este sueño y de esa utopía, hemos estado en casi todas las universidades del país convocando a los estudiantes de diferentes áreas para que se nos unan”, añadió González Pagés, autor del libro “Macho, varón, masculino”, entre los más vendidos y leídos este año en Cuba.




Concebido como una red académica, la RIM se ha nutrido en Cuba de jóvenes estudiantes universitarios de distintas disciplinas y mantiene un trabajo sistemático de incidencia a través de talleres dirigidos fundamentalmente a grupos masculinos, siempre buscando desmontar los mitos tradicionales alrededor del hecho de “ser hombre”.




“Tenemos que darle un giro a ese comportamiento violento que provoca esta educación machista que tenemos. El diseño puede ayudar a cambiar: enseñar que el machismo no es el único camino”, dijo a la Redacción de IPS en Cuba el estudiante Gerardo Lebredo, autor del diseño de la campaña presentada por la RIM en la sede de la Casa del Alba.






Aporte de la RIM a la campaña Únete




“Desde el punto de vista profesional, no creo que haya muchas personas en Cuba que hagan diseño con enfoque de género. Y, personalmente, hemos aprendido muchísimas cosas que no sabíamos sobre género y violencia que, al final, es lo que nos ha inspirado a hacer la exposición”, dijo el joven diseñador Ramiro Expósito.




En conversación con la Redacción de IPS en Cuba, Expósito explicó que, antes de vincularse a la red, para él ser hombre era estar menos gordo, vestirse a la moda y preocuparse por cosas que ahora le parecen banales. La perspectiva cambió con el conocimiento y, ahora mismo, hay muchas cosas que veo más importantes”, afirmó.




Uno de los cinco ganadores del concurso de diseño de camisetas de la campaña Únete del Secretario General de las Naciones Unidas, el joven cubano de 22 años está invitado a participar en la actividad oficial de la ONU por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se celebrará el próximo 25 de noviembre.




“Estoy muy contento y orgulloso de contribuir desde la red al trabajo que hace las Naciones Unidas en prevenir la violencia contra las mujeres y saber que los jóvenes podemos revertir estos procesos en nuestros países”, aseguró el estudiante del ISDI en declaraciones publicadas en el blog de la RIM.




Alianza contracorriente




La inauguración de la exposición de carteles de la campaña “Atrévete a ser hombre: el machismo mata”, en la sede habanera de la Casa del Alba, antecedió a un concierto a favor de la equidad de género y contra la violencia de Rochy Ameneiro, quien este año presentó su proyecto Mujeres contracorriente.




La iniciativa “pretende unir a todos los artistas que creemos y respetamos los derechos de las mujeres”, dijo González Pagés y anunció que la exposición colectiva de carteles y los siete estudiantes del ISDI involucrados en la experiencia, se sumarán el año próximo a una gira nacional de la cantante.




Al público joven que usualmente sigue los conciertos de Ameneiro y las actividades de la RIM en la isla, se sumaron en esta ocasión representantes de unos 20 países que esta semana asisten en La Habana a un taller sobre masculinidades organizado por el Consejo de Iglesias de Cuba. (Redacción IPS Cuba - 2011)

IPS - Inter Press Service


Corresponsalía Cuba