sábado, 27 de noviembre de 2010

El sexo en la República







El sexo en la República

Foto: Los coordinadores del encuentro Isabel Moya Presidenta de la Cátedra Mirta Aguirre y Julio César González Pagés coordinador general de la Red Iberoamericana de Masculinidades




Actividad por el cierre del curso “Género y Sexualidad en la República (1902-1958)” y en saludo a la Jornada Internacional de la No Violencia contra la Mujer, donde estudiantes de Historia de la Universidad de La Habana realizarán las presentaciones de trabajos finales de la asignatura, así como la exhibición de audiovisuales que visibilizan y cuestionan la violencia de género en nuestras sociedades.




Auspician:
Red Iberoamericana de Masculinidades
Cátedra de Género y Comunicación “Mirta Aguirre”, Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”


Lugar: Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”
Martes 25 de noviembre de 2010


Programa:
10:00 AM. Palabras a cargo del Moderador Lic. Yonnier Angulo Rodríguez
Presentación del profesor Dr. Julio César González Pagés
10:05 AM. Comienzo de la exposiciones
- Est. Greyser Coto Sardina: “Ofelia Domínguez Navarro: feminismo y poder político”
- Est. Dianelys del Pino Zayas: “Pilar J. de Tella: feminismo y derechos de la mujer”
- Est. Yerandy Capote Oliva: “Mariblanca Sabas Alomá: Feminismo e identidad”
10: 20 AM. Exposiciones en audiovisual
- Est. Manuel Ampudia Pérez: “Hortensia Lamar: feminismo y sufragio”
- Est. Enmanuel George López: “Rosario Guillaume: feminismo y vida social femenina”
- Est. Jesús Gómez Mas: “Entre Capetillo y Vidal: transgresión y defensa de la mujer”
10:35 AM.
- Est. Greter Hernández Rodríguez: “En torno a Emilia Casanova”
- Est. Celia H. Martínez Prado: “Pilar Houston: ecofeminismo”
- Est. Laura B. Hernández García: “Luisa Capetillo”
- Est. Dayana Romero Benavides: “La prostitución femenina”
- Est. Rafael Milanés Borrell: “María Teresa Vera: Trova e identidad femenina”
10:55 AM.
- Est. Reinier Borrego Moreno: “El género en la narrativa republicana”
- Est. Ramsés Tola García: “Miguel de Carrión y la novela Las Honradas”
- Est. Ernesto González Negrín: “Miguel de Carrión y la novela Las Impuras”
- Est. David Novo Curiel: “Tina Modotti: cuerpo y fotografía”
- Est. Betty Rodríguez Quevedo: “Mujer: ¿qué luces y qué es?”

11:30 AM. Muestra de Audiovisuales en contra de la violencia de género
- Audiovisual y exposición de fotos del Est. Enmanuel George López
- Audiovisual “Tom y Merry” del Lic. Rubén Pérez Busquets

Violencia en el deporte




Por Dixie Edith

foto: Julio César González Pagés.
En la foto el equipo actual de futbol de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de la Habana

¿Tienen los deportistas y sus fanáticos seguidores patente de corso para ser violentos? ¿Se observa violencia de género en el deporte? Para insertarse en una polémica que interesa a multitudes, SEMlac ha invitado esta vez a dos jóvenes integrantes del grupo de Investigación Masculinidades en Cuba, de la Red Iberoamericana de Masculinidades. Ernesto Pérez Zambrano es ya un reconocido y premiado realizador de cine, con experiencia en el tratamiento del género y el deporte; mientras, Enmanuel George López, descendiente de deportistas de alto rendimiento, estudia Historia en la Universidad de La Habana, pero ha asumido el tema deportivo como su principal línea de investigación.

¿Violencia o vehemencia competitiva? ¿Cómo denominarían las agresiones en el entorno deportivo? ¿Qué elementos las provocan o condicionan?

Ernesto Pérez: Violencia, sin el más mínimo asomo de duda. Creo que los factores que la provocan o condicionan pueden ser múltiples, o pueden entenderse de distinta manera según el contexto y la coyuntura. Pero me parece que es determinante la exacerbación de la competitividad por motivos que van más allá del deporte mismo, como la conducta agresiva de algunos hombres educados para dominar a otros, las apuestas, los regionalismos y las discriminaciones por el lugar de procedencia, etnias, género; el consumo de alcohol y la exigencia social sobre algunos deportistas, obligados a comportarse como verdaderos “gladiadores” del circo romano.
Los medios de comunicación tienen parte de responsabilidad, sobre todo por la manera en que se refuerzan a través de estos, ciertos rasgos del carácter patriarcal y agresivo de la competencia deportiva. Por otra parte, la poca o nula utilización de los medios para el trabajo de prevención de la violencia durante los eventos deportivos, deja margen a las actitudes agresivas de aficionados, fanáticos y deportistas. El espacio del deporte reproduce lo que acontece en otros espacios de la sociedad. Por eso creo que el que desee tener una idea abarcadora de cómo funciona una sociedad, debe asistir a sus espacios deportivos y analizarlos, de seguro tendrá una visión más completa.

Enmanuel George: Muchas veces confundimos los deseos, el empeño y las ganas de vencer con el uso de la violencia. Creemos que entre las posibles llaves para el triunfo están las de agredir e infringir temor con acciones nada justificadas. La rivalidad; o la presión que puede transmitir el público, son detonantes de actos violentos. Ahora mismo pienso en el futbol, donde se trata de maquillar una derrota con atacar física y verbalmente al equipo contrario, para conseguir además que el sector de apoyo en la grada diga: ¡Así se puede perder, perdieron peleando! Habitualmente se trata de rellenar el faltante de talento para ganar un partido con estos hechos que denoten una parecida admiración. Aquí entra a jugar también el “honor”. Las y los atletas reclaman atención con sus victorias y la forma en que lo hacen. Cuando un equipo es catalogado de combativo, se esfuerza al máximo por mantener esa condecoración, porque son denominados automáticamente héroes guerreros o aguerridas heroínas, en defensa de la frase ancestral y gloriosa de conquistar o de morir con la espada en la mano.

¿Es posible asociar las manifestaciones de violencia con deportes específicos como los de combate, por solo poner un ejemplo?

EP: No me parece que se deba asociar solamente la violencia en el deporte por la naturaleza o el carácter específico de una modalidad, como los deportes de combate. Creo que tiene más que ver con la función social que se le asigna al deporte y la manera en que a través de este se canalizan otras cuestiones que van más allá del terreno deportivo. Además, tal vez nos remitamos directamente a los deportes de combate o aquellos donde se manifiesta determinado tipo de agresión o rudeza explícita, pero hay varios grados y maneras de manifestarse la violencia, los cuales pueden resultar aun más sostenidos y peligrosos para la sociedad.
Por ejemplo, la exclusión de determinado sector social de la práctica de un deporte, es un acto de violencia; las ofensas también, y de seguro lamentablemente encontraremos todo un rosario de ejemplos que no se producen directamente en las competiciones, sino en otros espacios como las peñas deportivas, las escuelas, las casas, la calle… Todo deporte donde a la competencia se le agreguen motivos extra deportivos podrá verse afectado por el flagelo de la violencia.

EG: Hay disciplinas deportivas donde existe mayor contacto físico que otras. Cuando vemos un abrazo fraternal entre boxeadores o judocas luego de determinado enfrentamiento, se ve el valor del deporte como espectáculo y lugar para las emociones. Nos da la idea de que perfectamente se puede aplicar el juego limpio en todos los eventos. Ahora bien, en estos deportes donde es permitida esta relación más directa, son mucho más visibles los actos violentos. En los deportes colectivos se aprecia además como cierto servicio de camaradería, donde se le responde al contrario por alguna agresión sobre alguien del mismo equipo. Estas situaciones son realmente las más difíciles de controlar. Aquí asumen un papel importante capitanes y capitanas de equipo, que entre otras muchas funciones están las de impedir y detener estas actitudes negativas y antideportivas. Pienso que cualquier atleta con la intención de lastimar al rival, encontrará la manera en cualquier certamen o variedad competitiva, desde zancadillas en el atletismo; insultos lado a lado de la net de voleibol; dead balls intencionales en el beisbol; o codazos en el baloncesto.

¿Se puede hablar también de violencia de género en el deporte? ¿Cómo se manifiesta?

EP: Soy el realizador de un documental donde se refleja como se ha excluido a la mitad de la población de un país, las mujeres, de la práctica del considerado “deporte nacional”, privando a millones de personas de la posibilidad de un empleo; y no es solo de ahora, sino una herencia de más de siglo y medio de la práctica del béisbol. Esto me parece un claro ejemplo de violencia de género en el deporte.
Afortunadamente se están dando algunos pasos desde hace aproximadamente un lustro, para abrir esa posibilidad; pero no es tan sencillo. Se trata de la voluntad de las jugadoras, una coyuntura muy específica, y la labor de algunas personas que pueden tomar decisiones en el ámbito deportivo, frente a una cultura de dominación sobre las mujeres que pervive aunque no lo queramos creer. Aun cuando veamos a los equipos de mujeres jugar su torneo nacional y sus topes internacionales por la televisión, no significará que todo está resuelto. Esto será un paso de avance en una carrera muy larga que debe empezar y terminar por la educación más elemental que se entregue a las personas en todos los espacios de la sociedad y la familia.

EG: Cuando vemos que tratan de excluir o frenar a las mujeres del ámbito deportivo, estamos presenciando violencia de género. Los comentarios machistas y los prejuicios sociales que perpetúan el deporte como actividad netamente masculina; la falsa creencia de la debilidad biológica de la mujer y la posible pérdida de su feminidad, son muestras de las barreras que atraviesa la mujer al practicarlo. El deporte es un espacio generador de empleo y el profesionalismo transita por el momento de salarios muy elevados. Por tanto, segregar a las mujeres de esta oportunidad, la diferencia salarial entre ambos sexos, y todos los criterios discriminatorios, son fenómenos que afectan los derechos de las mujeres.
¿Cómo se manifiesta en Cuba? ¿Consideran que es un fenómeno creciente? ¿Cómo enfrentarlo?
EP: Cuba no está ajena a lo que ocurre en el resto del mundo, para lo bueno y para lo malo. Si las mujeres en Cuba no han tenido abiertas las puertas en el béisbol, tampoco ha sucedido en los demás países donde este deporte se practica. Es cierto que en otras latitudes hay más tradición, pero no creo que se pueda tener eso como un indicador de que allá la situación es más favorable.
Mi documental ¿Grandes Ligas? fue visto con interés y generó debates similares en países como los Estados Unidos, pero también en otros, donde el deporte nacional es el fútbol, por ejemplo. Creo que esto se debe a que los llamados deportes nacionales, enraizados en el imaginario nacional, simbolizan mucho para la hegemonía patriarcal en cualquier parte.
Hay que seguir de cerca la violencia en nuestros escenarios deportivos cubanos. Creo que ésta ha ido en aumento y encuentra un caldo de cultivo propicio en la actual coyuntura, mientras no se potencien modelos educativos no sexistas y se promueva el debate y la acción constante para atajarla a tiempo.
EG: Las mujeres han ido ganando su espacio dentro del deporte. Por suerte tenemos campeonas olímpicas de voleibol, judo y atletismo, por solo mencionar ejemplos. Han sido todas desafiantes, por la práctica de una actividad tan compleja y por los tabúes que sus desempeños originan y que ellas han ignorado. Muchos no consideran propio que una mujer levante pesas o conecte un jonrón. Tratar de que nuestras deportistas no pierdan su feminidad va como objetivo central de muchos órganos e instituciones deportivas. Las denominan “cubanitas” en las redacciones deportivas y se crean uniformes que resalten y afirmen todo un culto al cuerpo y la belleza. Es muy común oír que una mujer con impresionante capacidad en algún deporte sea llamada “machito”, y el opuesto de que un hombre que fracase en su desempeño sea tildado de “jevita”. El público debe apoyar a todos sus equipos, sean hombres o mujeres; de razas diversas; pierdan o ganen. Para ello sería importantísima la labor de los diferentes medios de comunicación como instructores y formadores de una conciencia y respeto a la labor de las y los deportistas. Se debe mirar a los verdaderos valores del deporte, como el sano disfrute y la alianza de la amistad entre hombres y mujeres.

Agosto 2010
(Solicite el trabajo completo a semcuba@ceniai.inf.cu )

viernes, 3 de septiembre de 2010

"Por estar en el cuerpo equivocado"Presentación del documental sobre la vida de la primera transexual operada en Cuba.



En la foto la realizadora cubana
Marilyn Solaya junto a la protagonista
de la historia Mavis Susel
y Julio César González Pagés
coordinador general de la
Red Iberoamericana de Masculinidades




Por Dayron Oliva Hernández, Red Iberoamericana de Masculinidades.

La Habana. Como parte de los Estrenos Continentales en Red del proyecto iberoamericano doctv Latinoamérica II, en el cine Charles Chaplin, la noche del pasado 18 de agosto, se efectuó la premier del documental En el cuerpo equivocado, de la realizadora cubana Marilyn Solaya. La actividad conto con la representación de un amplio grupo de la Red Iberoamericana de Masculinidades, entre las que estaba su coordinador general Julio César González Pagés

Al hablar sobre la importancia y el significado del audiovisual, la investigadora Danae Diéguez señaló que es expresión de las contradicciones en la construcción de las identidades de género, y una problemática que a las personas que sienten una sexualidad distinta afecta sensiblemente. De ahí que destacó no solo el valor de la proyección en la gran pantalla de este documental, al tratar a quienes erróneamente han sido considerados los "otros" y los excluidos, sino además que fuese hecho desde la mirada de una mujer.

Después de presentar y agradecer al equipo de realización y a las personas e instituciones que lo hicieron posible, la directora de En el cuerpo equivocado, Marilyn Solaya, se refirió a uno de sus objetivos, sensibilizarnos con la experiencia de vida de Mavis Susel, quien nació varón y hace veintidós años atrás se operó para convertirse biológicamente en mujer, con el fin de ganar conciencia en torno al respeto hacia la diversidad, los derechos de las personas que sienten su sexualidad de manera diferente a lo “socialmente aceptado”, y contribuir a la eliminación de las discriminaciones, maltratos y violencia contra los/as transexuales.

De esa forma, el documental narra los conflictos vividos por Mavis Susel desde su niñez, por haber nacido "en un cuerpo equivocado". Así, podemos percibir los efectos que padeció porque siendo varón se inclinaba por cuestiones atribuidas a lo femenino, la incomprensión de la sociedad, la relación traumática de su padre, las burlas y agresiones, y de todo lo que provocó que durante su adolescencia tuviese actitudes suicidas, de aislamiento y dejara de estudiar.

Lo singular del testimonio de la protagonista es que fue la primera persona en Cuba que pudo cumplir con un sueño, la operación del cambio de sexo y adoptar su nueva identidad como mujer, al contar con todo el apoyo del Estado cubano. Algo que no fue igual para otros que también sentían que estaban en un cuerpo equivocado, como el caso de Sissi, un acertado testimonio que contrastó su recorrido de vida con el de Mavis, a pesar de haber sufrido ambas las mismas condiciones sociales de desigualdad y de discriminación.

No obstante, si bien la intención de favorecer una profunda reflexión y un cambio social a partir de ubicar al espectador en las lamentables vivencias de quienes al ser de un sexo sicológicamente son el otro; el audiovisual incita el debate de cómo influyen las representaciones tradicionales de masculinidad y feminidad en la asunción de la nueva identidad de quienes hacen el cambio de sexo. Nos deja abierta una pregunta: ¿Cambiar el sexo -en los casos que se trata- implica asumir el modelo estereotipado de feminidad de mujer sumisa y cuidadora del hogar que busca su legitimidad a través de un hombre "de verdad", un heterosexual que cumpla los requisitos de ser: macho, varón y masculino?

sábado, 5 de diciembre de 2009

NO ES AGUJA EN UN PAJAR

Por Aloyma Ravelo

Julio César es un hombre cautivador. Una se prenda de cada palabra que dice, no tanto por la belleza o la poesía que anida en su discurso, sino por la fuerza con que expresa cada argumento. En el fondo de su mirada, se puede ver que en él habita un líder que se afana y dedica con la mayor fe, a la necesidad de cambios culturales, de comportamientos y estereotipos, de esencia y presencia… Construir mejores seres humanos, desde una perspectiva relacional, no solo entre los géneros, sino cada quien consigo mismo.

Como historiador, profesor de la Universidad de La Habana y coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades, ha escrito innumerables artículos polémicos, reflexivos y analíticos tales como “Feminismo y Masculinidad: ¿mujeres contra hombres?” Otro muy interesante que recuerdo, “Género y masculinidad en Cuba: ¿el otro lado de una historia?” Sus libros también tienen esa impronta de promover debate, asombro y algo más, como “Por andar vestida de hombre.”

El profesor Pagés, me es una persona muy cercana, a quien admiro por su dedicación al trabajo y a lo que tanto cree. Es indicado para entrevistar un día como hoy, que el mundo entero intenta hacer un llamado al cese de tanta violencia contra las mujeres.

El cuestionario comienza: ¿En qué espacios y niveles hay que actuar para que no se produzca la violencia contra las mujeres? ¿Es tarea principalísima sólo de mujeres? ¿Un problema social? ¿Cómo involucrar a la otra mitad, los hombres?
De esto y más habló el profesor, quien vive convencido que cualquier compromiso social, de lucha por lograr una humanidad con más equidad de género, tiene que pasar primeramente por la decisión y responsabilidad individual.

“Revisar todos los códigos personales para evitar transmitir violencia de cualquier tipo. Nadie se puede sentir exento a este análisis constante en la vida cotidiana. Muchas veces vemos la paja en el ojo ajeno. Yo me autoanalizo todos los días, en cuanto a mi comportamiento, que no sea hegemónico mi trato, mi manera de expresarme. Trabajo con un equipo muy joven y todo el tiempo insisto en que no sea violento, porque a veces las hegemonías son violentas”.

“Abogo por una no violencia en general, hacia determinados grupos de edades, hacia las personas diferentes. Un día como hoy es importante combatir todas las violencias, y no buscar culpables. Yo intento transmitir paz a las personas que me rodean y esto se revierte”.

Hombre a todo…
En uno de sus artículos, escribió el doctor González Pagés que “el machismo es el término con el que se acuña la hiperbolización de la masculinidad y pone al macho, entiéndase al hombre, como centro del universo. Utilizado muchas veces en contraposición al feminismo, este conjunto de ideas socio-ideológico-culturales, se ha encargado de preservar la hegemonía masculina como centro del poder”.

Manifiesta que el machismo ha sido validado en Cuba como una forma de la cultura, y todo el mundo sabe lo complejo y difícil que es desterrar modelos. Por eso, propone, hay que militar más, los medios de comunicación deben meterse más en este problema. No se trata de días ni campañas. Combatir la violencia donde surja, en la calle, en cualquier espacio.

“No puedo sentir pena de llamarle la atención a alguien por su conducta violenta o permitir que se excluya a quienes viven con otras capacidades físicas. No es para nada saludable y dignificador consentir la burla, el choteo. Somos a veces permisibles, y apenas si nos damos cuenta”.

El profesor Julio Cesar insiste en el tema de los muy variados espacios donde se ejerce violencia contra las mujeres, argumentando que “muchas veces se repiten estribillos de canciones que son muy agresivas, que incitan por ejemplo a una sexualidad casi pornográfica, que no es sexualidad, ni eros ni emoción, sino consumo sexual. Una sexualidad en la que no hay placeres, porque descubrir siempre tiene un encanto, tanto como el deseo de conquista, de seducción. No es mi intención hacer discursos de moralidad, pero no podemos perder el aroma del disfrute de todo lo que es disfrutable, de manera adecuada, por supuesto.

“Eso también es cultura de paz, cuando logramos ser diversos en el mismo espacio. La incitación al debate, no es incitación a la agresión. Se puede pensar diferente, pero no hay por qué censurar menospreciar, atropellar a nadie”.

Mi entrevistado tiene un sentido muy preciso del magisterio: “Yo no puedo cambiar la sociedad cubana pero puedo cambiar a las personas que me rodean, y como profesor sé que tengo un reto, soy un líder de opinión, y sé que estoy influyendo en un sector importante, que son los estudiantes. Esto es un compromiso con el país en que uno vive, con la sociedad que te toca vivir. Para mí, es una norma de ser revolucionario. Ser revolucionario no es solamente el que lo dice, es evitar también que la violencia se extienda, no llegue a las calles. Yo aspiro a seguir caminando por mi ciudad sin miedo, y ese llamado además es para los hombres, quienes tienen que formar parte de estas celebraciones y reflexiones que hacemos en una jornada como la de hoy. Hablar de un mundo de equidad, un mundo contra la violencia, eso también nos incluye a nosotros”.

No busca Julio Cesar una aguja en un pajar.

Publicado: 26/11/2009 REVISTA MUJERES

ACALLAR EL SONIDO DE LA VIOLENCIA

Por Amalia Alejandra

Con una buena participación, la presentación de videos y en especial un amplio debate entre estudiantes y especialistas, se efectuó la conferencia de clausura del Foro sobre Masculinidades y Empleo. Convocado y dirigido por el investigador y estudioso del género y las masculinidades, el Doctor en Ciencias Históricas Julio César González Pagés, la reunión tuvo lugar en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en la capital cubana. Luego de casi un año entero de conferencias este Foro cerró sus actividades con un tema de muchas aristas, la música como empleo. Pero en esta ocasión, y a propósito de las muchas actividades que a tenor con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, de reciente celebración, el diálogo tuvo su eje en analizar la violencia en la música.
En el cónclave participaron también los periodistas Aloyma Ravelo y Antonio López Sánchez. Desde ramas investigativas que aportan miradas a través de dos ángulos diferentes, tales como la sexualidad y la música (temas respectivos de ambos estudiosos en una buena parte de sus labores periodísticas y en libros publicados), los dos profesionales aportaron sus criterios al rico debate que se generó en la cita. Uno de los temas más debatidos fue justamente el de la imagen femenina y la violencia que se genera desde los textos de no pocas de las obras que producen y se difunden en el actual panorama sonoro cubano, muchas veces en detrimento de otras propuestas de mejor calidad, casi nunca favorecidas por la difusión.
A pesar de que los medios no funcionan en el público receptor como un dios que dispone comportamientos y el sujeto siempre tiene la capacidad de elegir, no es despreciable tampoco la influencia que determinadas producciones, a veces difundidas hasta la saciedad, pueden conllevar en cuanto a generar actitudes violentas. En especial las relaciones de pareja, que en nuestro país tienen fechas muy tempranas para iniciarse, pueden verse convertidas en campo de batalla entre hombres y mujeres, en lugar para la discriminación y el maltrato, al reproducir los cánones que validan ciertas letras y ritmos de moda. Asimismo, los comportamientos que el género asigna a cada sexo, pueden igualmente verse atravesados por la violencia que puede generarse como caldo de cultivo desde determinadas propuestas musicales y textuales.
Los videos clips, la música bailable, el tratamiento a la imagen femenina y masculina en las producciones musicales, las mediaciones al momento de recepcionar los mensajes, los contrastes con otras propuestas musicales de corte verdaderamente artístico y el mayoritario desconocimiento de buena parte de estas, fueron algunos de los temas analizados en la jornada.
También se contó con la exhibición de dos videos, uno de ellos producido por un equipo de los propios estudiantes del Foro en suerte de estudio y jocosa reflexión sobre los efectos de la violencia en la sociedad y los posibles retratos de esta si esos estereotipos y actuares violentos se enseñorearan sobre la civilización. El otro material fue un video clip de un grupo de artistas hondureños, con el tema barrio Tranquilo, que hacen un llamado a generar paz y a desarticular la violencia, en especial en los barrios pobres de nuestra América. Daddy C, Area Restringida, Saskia, Jam V, son algunos entre los artistas que proponen desde el rap una propuesta diferente, un llamado a la paz y a la concordia.
En general se puede calificar de muy fructífero este curso y su clausura. Destaca en especial la juventud y seriedad, términos para nada antagónicos pero a veces menos visibles, de la mayoría de los participantes, así como sus respuestas, capacidad de escuchar y de analizar y en general la atmósfera de profundidad y rigor apreciada en los criterios que se vertieron. Felicitamos desde nuestras páginas a todos los convocados y que sigan generándose islas de la reflexión y el debate, en especial entre el estudiantado más joven. Como en esta oportunidad ha sucedido, los frutos son siempre tangibles y valederos.

Publicado: 3/12/2009. REVISTA MUJERES

domingo, 13 de septiembre de 2009

“La Federación Nacional de Asociaciones Femeninas y el Club Femenino: primer intento de unificación de las mujeres en Cuba ”

Por Julio César González Pagés y Leonardo Tur Broche.


Durante la primera década del siglo XX, el Sufragismo había ganado en Cuba determinado auge con la creación de las primeras asociaciones de mujeres que tenían como objetivo fundamental la obtención del sufragio femenino. (GONZÁLEZ PAGÉS, 1999)

Sin lugar a dudas, la creación el 3 de julio de 1918 de la organización Club Femenino de Cuba fue un paso significativo en las aspiraciones de crear otro tipo de asociación involucrada con otras de iguales fines en el mundo. (KEADITOR, 1971)

El conocimiento de la procedencia social y económica de sus dirigentas nos permite calificarlas como un grupo heterogéneo integrado por periodistas, intelectuales, abogadas y maestras, quienes tuvieron desde su inicio la mirada recelosa de otras organizaciones que no perdonaban un desliz . Entre las que se integraron había mujeres de gran talla como Pilar Jorge de Tella, Emma López Seña, Hortensia Lamar y Del Monte, Rosario Guillaume y Dulce María Borrero.

El Club Femenino de Cuba fue una organización que desarrolló una intensa actividad por los derechos de las mujeres, encabezando importantes campañas favorables al sufragio femenino, reivindicaciones para las trabajadoras, asistencia social y otras.

El 30 de noviembre de 1921, por iniciativa del Club Femenino, se crea la Federación Nacional de Asociaciones Femeninas de Cuba (FNAF), la cual tuvo como principal objetivo: “Fomentar la unidad entre las asociaciones femeninas, procurando afianzar una organización que tenga como nexo la comunidad de intereses y afinidad de aspiraciones” . Este afán unitario también lo animaba la posibilidad de tener una mayor representatividad en los congresos internacionales femeninos, los cuales exigían una organización previa a nivel nacional.

Componían esta Federación cinco asociaciones: Club Femenino de Cuba, Congreso Nacional de Madres, Asociación de Católicas Cubanas, Asociación Nacional de Enfermeras y Comité de la Creche Habana Nueva; que en total contaban con una membresía de 8000 mujeres afiliadas.

Para presidenta de la Federación fue designada Pilar Morlón de Menéndez en representación del Club Femenino; como vicepresidenta, Dolores Roldán Domínguez, del Congreso Nacional de Madres; y como secretaria de general, Manuela Berriz de Valdés, por la Asociación de Católicas Cubanas.

El discurso de esta Federación transgredía la forma tradicional de representación de las mujeres cubanas, situándolas a niveles de integración parecidos a los que los hombres acostumbraban; sin dejar de resaltar la maternidad y sus roles de participación tradicional: marital y maternales, como punto fundamental del reglamento constitutivo.

La FNAF, a propuesta de su presidenta Pilar Morlón de Menéndez, acordó la celebración anual de un congreso donde “pudieran tomar parte todas las mujeres de Cuba, fueran o no asociadas, para exponer allí su intelectualidad, cambiarse de impresión sobre todos los asuntos de importancia para la mujer”. (MEMORIA DEL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE MUJERES, 1924)

El día 11 de octubre de 1922, se determinó en sesión extraordinaria, celebrar un congreso nacional, el cual constituyó la primera experiencia de este tipo para América Latina.

Citas y Notas

1- El Club Femenino de Cuba llevó a cabo una amplia labor social y cultural. Por gestiones del Club se creó la Cárcel de Mujeres de Guanabacoa y la primera Escuela Nocturna para obreras. (DOMÍNGUEZ NAVARRO, 1971, p.80)

2- La conformación del grupo complicó sus relaciones con el resto de las agrupaciones feministas del país, de quienes recibieron duras críticas. Uno de los primeros cuestionamientos fue el de no pronunciarse a favor del voto femenino y su negación a mezclarse en la política. (GONZÁLEZ PAGÉS, 1999)

3- ANC, fondo Registro de Asociaciones, exp. 1556, leg. 384.

4- Uno de los objetivos del Reglamento plantea: “Fomentar la unidad entre asociaciones femeninas, procurándole afianzar una organización que tenga como nexo la comunidad de intereses y afinidad de apreciaciones. Unir todas las asociaciones femeninas con el objeto de que Cuba pueda tener una representación oficial en los Congresos Internacionales Femeninos”. ANC, fondo Registro de Asociaciones, exp. 1556, leg. 384.

5-Para que se perciba una idea de la magnitud que acogía esta federación, las asociaciones que tuvieron delegadas al Primer Congreso fueron:
1. Asociación de Católicas Cubanas
2. Academia de Pintura y Escultura
3. Asociación Nacional de Enfermeras
4. Federación de Clubes Femeninos de la Florida
5. National Woman`s Party
6. Congreso Nacional de Madres
7. Universidad de La Habana
8. Instituto de La Habana
9. Escuela Normal para Maestras de La Habana
10. Asociación de Estudiantes de Letras y Ciencias
11. Asociación de Estudiantes de Medicina de la Universidad
12. Asociación Pedagógica Universitaria
13. Asociación Nacional de Normalistas Graduadas
14. Bando de Piedad
15. Asociación de Estudiantes del Instituto de La Habana
16. Logus Osym`s
17. Sociedad Etra de La Habana
18. Asociación Femenina de Camagüey
19. Asociación de Pintores y Escultores
20. Asociación de Reporteras
21. Partido Nacional Sufragista
22. Asociación Nacional de Maestros
23. Capítulo Masónico de Candelaria Figueredo
24. Capítulo Mercedes Mora Número 1 de la Orden Estrella de Oriente
25. Sociedad Humanitaria
26. Asociación Nacional de Farmacéuticos
27. Federación Nacional de Asociaciones Femeninas de Cuba
28. Club Femenino de Cuba
29. Comité de la Creche Habana Nueva
Véase en (MEMORIA DEL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE MUJERES, 1924, p.26)

6- En Yucatán, México, se celebró en el año de 1914, el Congreso Regional de Mujeres Trabajadoras. (SILVA MERTOG, 1969)

Referencias Bibliográficas

DOMÍNGUEZ N., O. 50 años de una idea. Madrid: Instituto Cubano del Libro, 1971

GONZÁLEZ PAGÉS, J. C. La diáspora sufragista en Cuba 1898-1925 Boletín del Archivo Nacional, La Habana: Editora Política, Segunda Época, n. 12, 1999

KEADITOR, A. The ideas of the woman suffrage movement. 1890-1920. New York: Anchor Books, 1971

MEMORIA DEL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE MUJERES. La Habana: Imprenta La Universal, 1924

SILVA M., J. Breve Historia de la revolución mexicana. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1969