Mostrando entradas con la etiqueta masculinidades en cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta masculinidades en cuba. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de febrero de 2014

¿Es fácil ser hombre y difícil ser negro?



Por equipo RIAM

La Habana, 18 de febrero (RIAM)- Con mucha alegría recibió la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades RIAM  el premio “Calendario” que le fue otorgado a uno de sus integrantes el investigador Maikel Colón Pichardo por su trabajo Es fácil ser hombre y difícil ser negro? Masculinidad y estereotipos raciales en Cuba (1898-1912).

La obra de un alto valor literario y estético, recibió  este miércoles el premio Calendario, que concede la Asociación Hermanos Saíz (AHS) a  noveles escritores como parte de la XXIII Feria Internacional del Libro Cuba 2014 (FIL).

Para el coordinador general de la RIAM Julio César González Pagés  este premio también reconoce el trabajo realizado con un grupo de jóvenes en el tema de las masculinidades.

González Pagés también resalto “el trabajo de Maikel es de vital importancia ya que habla de dos temas relacionados como el de las  masculinidades y el racismo ambos de urgencia para la sociedad cubana contemporánea”.  

lunes, 15 de julio de 2013

Hacerse hombre enfrentando el peligro

Por Jesús E. Muñoz Machín

Siempre me llamó la atención montar patines, aunque nunca fui ducho en ello y jamás tuve unos propios. Por estos días rememoro con frecuencia mi niñez cuando observo a los muchachos que se deslizan raudos sobre ruedas por los alrededores del Capitolio. Siento nostalgia por el tiempo pasado que solo volverá en difusos recuerdos.

Recientemente, comenté con la vecina mi atracción por el patinaje. Ella me contó que hace algún tiempo esa actividad también fue el entretenimiento preferido de sus dos hijos. Escuché sus historias, de las cuales una acaparó mi atención: “Ellos se tiraban por los pasamanos de la escalinata del Capitolio”, sonrió levemente.

Al día siguiente fui al lugar, observé con detenimiento que algunos adolescentes y jóvenes, varones todos, se deslizaban por los mencionados pasamanos. Durante un rato vi cómo cinco muchachos arriesgaban su vida sin sentido, como quizás alguna vez lo hice en mi natal provincia de Pinar del Río.

“Dale mijo, no seas ratón”, dijo uno de ellos. Y a ese llamado “varonil” respondió otro deslizándose veloz. Cuando se reunió con el resto de los chicos —con edades entre 13 y 24 años— recibió la felicitación.

EL “MITO” DEL HÉROE

Para muchos hombres someterse a situaciones de riesgo puede definir la construcción de la masculinidad, sobre todo en la adolescencia y la juventud. Diversas investigaciones reconocen la tendencia de los varones a exponerse a sucesos peligrosos con el fin de validar su “hombría”. A ello se le ha dado en llamar el “mito” del héroe.

“Si no lo haces eres el flojo del grupo”, dice Andrés, de 14 años, quien reside en Centro Habana y cada tarde patina en los alrededores del Capitolio. Para Ernesto, un veinteañero de La Habana Vieja, “no se trata de que los hombres no sientan miedo, sino de que nos gusta probar hasta dónde podemos llegar”. 

Los criterios son diversos. Algunos reconocen que la “presión del grupo” influye en lo que hacen, otros creen que es algo “natural” en los varones, debido a su fortaleza corporal y habilidades desarrolladas desde la niñez, y para ciertos jóvenes es válido sentir temor y no dejarse influir por los demás.

De cualquier forma, cada tarde algunos varones, casi todos residentes en los municipios de La Habana Vieja y Centro Habana, continúan deslizándose peligrosamente por los pasamanos de la escalinata del Capitolio a velocidades que infunden miedo.

Muchos se han dañado, como ellos mismos reconocen. “Una vez me hice un esguince en un tobillo”, confiesa Juan Mario, de 13 años. Y Alexis, con una década más de vida, ha sufrido múltiples caídas, cuyas cicatrices exhibe como trofeos de guerra. Otros, sin embargo, no han ido jamás al suelo o no han sufrido lesiones, por lo cual aseguran que nunca les ocurrirá nada.

La mayoría de los varones consideran que una caída no es nada comparado con lo que pudiera suceder si quedan mal parados frente a sus semejantes. Al respecto, el historiador y antropólogo cubano Julio César González Pagés, en su libro Macho, varón, masculino. Estudio de Masculinidades en Cuba (Editorial de la Mujer, 2010), señala que “la posibilidad de sufrir daños físicos (…) se da la mano con la presión psicológica que enfrentan los jóvenes” en los espacios de ocio cotidianos.

Como afirma González Pagés, que los hombres violenten su propio cuerpo es parte del “modelo de identidad masculina victorioso”. Aquellos que no logran vencer “sus miedos” se convierten en objeto de burlas y son catalogados automáticamente de “cobardes”, “pendejos”, “mariquitas”, entre otros descalificativos machistas.

Por ello es muy común que en Cuba —como en otras naciones— los varones manifiesten conductas temerarias. Cuando se aproximan los meses de julio y agosto, los más calurosos dentro del eterno verano tropical, muchos jóvenes acuden a ríos, playas, parques, campismos u otros espacios de recreación. En esos escenarios la competitividad y necesidad de legitimación de la masculinidad puede provocar daños fatales para su salud física y mental.

Lanzarse al agua desde grandes alturas, “escalar” colinas sin senderos creados para tales empeños, nadar hacia aguas profundas enfrentando el oleaje, entre otros actos de supuesta valentía, en no pocas ocasiones suponen momentos dramáticos para las familias.

El “mito” del héroe es quizás una de las explicaciones más eficaces para demostrar que los índices de muertes por accidentes en la población masculina tienen una alta dosis de machismo. Las formas nocivas en que los varones aprenden a vivir su masculinidad desde edades tempranas los lleva a actuar de manera irresponsable contra sí mismos.

Si bien el modelo de masculinidad hegemónica otorga determinados privilegios, también se puede morir intentando llegar a ser verdaderos machos, varones, masculinos.

sábado, 13 de julio de 2013

Todas Contracorriente en la Ciudad de los Tinajones

 

Por Yonnier Angulo Rodríguez
Equipo RIAM

¡Continúa la Gira! Estas fueron las palabras de la cantante y líder del proyecto Todas Contracorriente, Rochy, en el programa Buena Compañía de la Televisión Camagüey en la tarde del 28 de junio de 2013. Casi un año y medio después de su Gira Nacional con este proyecto que promueve la No Violencia y Diversidad Cultural a través de la música, la intérprete cubana regresó a tierras camagüeyanas para continuar con esta importante labor.

Igual que el pasado año, Rochy se encuentra acompañada por el historiador Julio César González Pagés, coordinador general de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades, quién ofrecerá en varias provincias un conjunto de talleres a líderes de opinión del mundo de la cultura, con el objetivo de sensibilizar en el tema de la violencia de género, que muchas letras y videos clips cubanos transmiten.

En el programa del telecentro provincial, Rochy mencionó que las actividades programadas para la Gira consisten en un concierto junto al joven pianista Rodrigo García, un taller que será impartido por el mencionado académico y la proyección de dos documentales, autorías de Catherine Murphy (Maestra) y Andy Ruiz (Todas Contracorriente). Aprovechó la ocasión para anunciar además la presentación de su más reciente video clip a favor del respeto a la diversidad sexual, el tema musical Quisiera.

Por su parte, González Pagés explicó en la pantalla chica que la Gira forma parte de una sistematización de acciones que realizan en conjunto para prevenir una de las formas de violencia más visible en nuestras sociedades, la ejercida de hombres contra mujeres, sin dejar de llamar la atención de la violencia de hombres contra otros hombres y de hombres contra sí mismos (tríada de la violencia). Resaltó el apoyo para la realización de la Gira de varias organizaciones cubanas como el Instituto de la Música, la Federación de Mujeres Cubanas, el Ministerio de Cultura, la Asociación Hermanos Saíz y algunas agencias del Sistema de Naciones Unidas en Cuba.

El también profesor de la Universidad de La Habana mencionó que los talleres tienen el objetivo de formar en el tema de prevención de la violencia a líderes locales del ámbito de la cultura, en una época del año como el verano, cuando aumentan los índices de actos violentos. ¿Por qué utilizar la música? Porque es una manifestación cultural que ayuda a lograr una cultura de paz y los mensajes llegan efectivamente a los y las jóvenes.

Queremos que todos y todas las artistas de las provincias se nos unan, para proporcionarles herramientas que les permitan prevenir la violencia alegó Pagés a l@s televidentes camagüeyanos. El especialista en temas de masculinidades, añadió al diálogo la importancia que los hombres se sientan bienvenidos al proyecto, que tiene como característica la inclusión de varones. Un ejemplo es la adhesión a la campaña lanzada por el Sistema de Naciones Unidas, El Valiente no es Violento, con la utilización de líderes de opinión a un conjunto de músicos y deportistas como David Blanco, Elaín y el equipo de fútbol cubano Sub-20.

En la tarde del día 29 de junio, se celebró la actividad prevista en la sala de concierto “Jorge Luis Betancourt” de la sede de la Oficina del Historiador de Camagüey. Con la presencia de 50 personas, entre las que se encontraban Betsy Rodríguez Cardoso, secretaria general de la FMC en la provincia, y la representación del Instituto de la Música, la AHS, el Ministerio de Cultura, institutos de Ciencias Médicas, medios de comunicación, etc. Tras la proyección de un tráiler del documental resultante de la anterior Gira en el año 2012 del realizador Andy Ruiz, la cantante Rochy agradeció a l@s presentes su asistencia y recalcó la continuidad de estas acciones Por la No Violencia en la música, con el objetivo se seguir sumando a nuev@s artistas y comunicadores en la misma causa, algunos adheridos a la campaña ÚNETE de las Naciones Unidas como la cantante mexicana Julieta Venegas, la realizadora y socióloga norteamericana Catherine Murphy y el Dr. Julio César González Pagés.

Este último aprovechó la ocasión para presentar el proyecto de la cineasta, Maestra, que visibiliza y homenajea a un grupo de mujeres en Cuba que integraron las filas de la Campaña de Alfabetización en los primeros años de la Revolución Cubana. Por su parte, Murphy anunció la proyección del tráiler de su documental, una síntesis que cuenta con las primeras entrevistas realizadas a las alfabetizadoras.

Un momento esperado lo significó el taller programado a cargo del historiador cubano, titulado “Música por la diversidad cultural y la No Violencia”, quien inició agradeciendo al proyecto Todas Contracorriente la posibilidad de realizar investigaciones sobre el tema de la violencia y su relación con las masculinidades. En este sentido, señaló el poder que tiene el machismo y su relación con la violencia en toda la cultura cubana y que los supuestos cambios originados en los últimos tiempos solo lo han sido de forma superficial. Como anécdota narró algunos hechos ocurridos en conciertos en diferentes provincias, como la agresión a diferentes músicos en la provincia de Ciego de Ávila el pasado año.

La esencia del taller se centró en cómo desde algunos ámbitos de la música en un país como Cuba, se transmiten todo el tiempo mensajes sexistas y violentos, generalmente protagonizado por hombres, fenómeno que puede ser combatido y revertido. Esta realidad tiene que ver con mitos que existen alrededor de la violencia y la masculinidad. Existen visiones construidas desde la cultura, que establecen que a los hombres les gusta la violencia, alimentada por los medios de comunicación, el cine, etc., donde constantemente se exhiben materiales violentos.

González Pagés insistió en la necesidad de seguir trabajando con la llamada Tríada de la Violencia, donde se clasifican diferentes formas: la ejercida de hombres contra mujeres, de hombres contra otros hombres y de hombres contra sí mismos. Estos niveles de violencia se manifiestan a diario en diferentes espacios sociales como la familia, la escuela, los centros laborales, centros recreativos, etc. La primera de ellas, la ejercida de hombres contra mujeres, puede apreciarse con claridad en un conjunto de videos clips cubanos.

Llama la atención la utilización de códigos violentos y la utilización de niñas menores y adolecentes en materiales audiovisuales que promocionan a grupos musicales de reggaetón cubano,  siendo esto una faceta de violencia hacia las mujeres más jóvenes, y por tanto, más vulnerables. En varios clips, estas adolescentes son exhibidas como objetos sexuales, situándolas en una posición de subordinación y discriminación. La mayoría de estos videos son promocionados y vendidos en compilaciones en las ciudades del país

Ejemplo de ello es una canción que interpretan un niño y una  niña de diez y cuatro años de edad respectivamente, que reproducen las canciones de amor de los adultos, o mejor dicho, de desamor, algo bastante inapropiado e irresponsable si se tienen en cuenta que estos menores no manejan estos códigos.

Otra de las canciones de uno de los combos de videos clips más vendidos en la capital cubana, también utiliza a menores de edad imitando a algunos músicos adultos. En sus letras y canciones humillan a una niña de su edad con expresiones agresivas sexuales.

El destacado profesor universitario hizo un llamado de alerta sobre este nuevo fenómeno que se está generando en determinados espacios y grupos musicales. Sobre esto afirmó que: Censurar nunca va a acabar con estas problemáticas, lo preciso es debatir, dialogar, poner límites en los lugares que venden estos materiales. Otro ejemplo de un clip donde se mostraban a dos adolescentes bailando, suscitó un gran impacto en la audiencia del taller, ya que sugería la “rotura” de los órganos sexuales de las menores. 

Estos videos son elaborados con un bajo presupuesto, pero en los últimos tiempos han proliferado, y su divulgación y acceso a  ellos tienen lugar a través de DVD y memorias USB.
En este sentido hizo alusión a que en Cuba hay toda una campaña para evitar el embarazo en las adolescentes liderado por la FMC, y sin embargo muchos de estos videos clips underground tratan el tema pero de una forma acrítica y burlesca.

Los ejemplos mostrados en el taller tuvieron el objetivo de ilustrar visualmente los debates acerca de la violencia y el sexismo contra las mujeres a través de la música, ya que en muchas ocasiones se piensa que son exageraciones sin fundamento alguno. Realizar estas acciones es importante para que se tomen las medidas necesarias para detener los malos productos musicales y audiovisuales. Un caso como el del video agresivo hacia las mujeres del cantante Osmany La Voz  debería ser analizado, ya que ignoró las advertencias de algunas instituciones cubanas y ha mantenido la producción de canciones y clips de semejante factura al Chupi Chupi.

Refiriéndose a un segundo momento de la mencionada tríada de la violencia, de la ejercida de hombres contra otros hombres, González Pagés insistió en un modelo utilizado en los talleres de la Gira anterior en el 2012. Es el caso del video elegido como el más popular de ese año: Cerro Cerrao del reggetonero Insurrecto, que significaba una oda a personas violentas y a la cultura de la violencia. Este video popularizado en la sociedad cubana y en la juventud, tuvo como consecuencia numerosas réplicas en diferentes barrios de la capital y en otras provincias, donde se reflejaba una rivalidad y la utilización de la violencia como recurso de los hombres para imponerse ante otros varones.

En la tercera fase de la tríada, de la violencia de hombres contra sí mismos, el tallerista mencionó que al igual que la música, el deporte es otro espacio muy relevante a la hora de visibilizar este tipo de violencia. Tal es el caso del uso indiscriminado de anabólicos en los hombres deportistas, que ha traído consigo daños irreversibles en la salud de los mismos. Un ejemplo que está teniendo lugar en Cuba, es la inyección del aceite de maní en los gimnasios por hombres para aumentar el volumen muscular, lo cual ha provocado hasta la muerte en algunos casos. En este sentido fue presentado un reportaje realizado por un periodista de Pinar del Rio, Alejandro Céspedes, que  informa sobre el peligro de esta práctica en los más jóvenes. El coordinador de la RIAM mencionó el debate realizado en la V Jornada de Estudios de Masculinidades en La Habana en febrero de este año, siendo la temática de la salud en el deporte y el uso de anabólicos los ejes fundamentales del encuentro.

Otro tema necesario de debate es el de la homofobia, pues es un fenómeno que discrimina y lacera los derechos de un sector de la sociedad. Sin embargo, también desde la música se legitiman valores homofóbicos. González Pagés criticó uno de los últimos clips del grupo Kola Loka, llamado El Disfrazado, que abiertamente se burla de la comunidad trans de la Isla.

Por último, habló de una las campañas que a nivel mundial trabajan por la NO Violencia, y que la RIAM y 
 Todas Contracorriente mantienen una alianza estrecha. Es el caso de la campaña lanzada por Naciones Unidas El Valiente no es Violento, la cual utiliza la imagen de artistas y deportistas locales hombres de cada ciudad o provincia para combatir este flagelo mundial. ¿Por qué la utilización de hombres? Porque casi siempre estas campañas tienen a las mujeres como aliadas, por lo que sumar hombres se hace una tarea difícil, de ahí la importancia de estos en dichas acciones por una cultura de paz.

En un tercer momento de la actividad, el joven pianista Rodrigo García, embajador cultural de la RIAM y la imagen oficial de la campaña en Cuba, interpretó algunas piezas. Del mismo modo, la cantante Rochy acompañada por el talentoso pianista ofrecieron un concierto, interpretando canciones como Sé feliz, Tal vez, Para vivir, etc., y se pudo disfrutar de su más reciente video clip Quisiera, dirigido por Luis Najmías Jr.